La Atención que un Adulto mayor se merece. 
El tema de envejecimiento de la población
y la transición demográfica es ampliamente tratado en las instituciones de
salud y administrativas del país. Las razones son sobradamente fundamentadas
por lo que la prestación de servicios de atención médica a los adultos mayores tiene
que implementarse de manera urgente con los objetivos de preservar y recuperar
la autonomía, así como controlar la comorbilidad propia de este grupo de
pacientes.
De acuerdo al INEGI en el
último Censo de Población del 2010, el país cuenta con 112, 322,757 habitantes,
de los cuales, el 9 %, es decir: 10, 109,048 son personas mayores de 60 años
con una alta prevalencia de padecimientos crónico degenerativos tales como la
diabetes, hipertensión, enfermedades cerebro vasculares, cardiopatías,
enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer, y todo el cortejo de complicaciones de cada
una de estas entidades patológicas.
El tema es complicado para
el país, pero para el IMSS es peor. La población adscrita a medicina familiar
para el 2011 es de 36,131,172 (DATAMAR) siendo la población de adultos mayores
de 5,850,597, lo que representa el 16 % del total de la población. Tomando en cuenta las proyecciones de
población del INEGI, la población total nacional alcanzaría el 16 % de adultos
mayores hasta el año 2030, por lo cual, la población atendida en el IMSS está
envejeciendo a un ritmo de 20 años más que la población general. En otras palabras, la población actual mayor
de 60 años del IMSS, ha adquirido una dimensión como la esperada en el año
2030.
En el IMSS se han llevado a cabo diversos
esfuerzos para proporcionar atención médica integral al adulto mayor. Desde el
ámbito educativo se han creado Guías de Práctica Clínica para estandarizar los
procedimientos de atención médica a este grupo de pacientes. En el área de
formación de recursos humanos existen 13 sedes en el país que prepara a médicos geriatras; y en enfermería hay
5 sedes; dos en la D.F Norte, Jalisco, Nuevo León y Yucatán en donde se están
llevando a cabo cursos postécnicos para
la formación de enfermeras especialistas en el ramo.
En Medicina Familiar, desde hace tres años
se creó el escalafón de la Enfermera Especialista en Medicina de Familia, cuyo
propósito fundamental es la atención de pacientes de bajo riesgo de la consulta
de medicina familiar, que incluye la atención del adulto mayor en la unidad
médica y en el domicilio de los pacientes.
Como se puede apreciar, los
esfuerzos se encuentran dispersos y con muy diversos objetivos, por lo cual, es
necesario establecer un plan institucional para hacer frente al incontenible
envejecimiento de la población y con ello el incremento de la demanda de
servicios médicos por este sector de la población.
La organización y
procedimientos para la prestación de servicios en medicina familiar es la base
para otorgar atención integral al adulto mayor, fortalecida con la
participación de la enfermera especialista en medicina de familia.
Como otros grupos de
atención prioritaria en la institución (embarazo, diabetes etc.), es necesario
la elaboración y aplicación de instrumentos para guiar la asistencia médica y
valorar los efectos de la misma, que en el caso de los adultos mayores lo
constituye la Valoración Geriátrica Integral.
(VGI Versión breve y extensa)
La VGI es una Instrumento
fundamentalmente clínico para identificar la problemática de salud del paciente
adulto mayor en el contexto biológico, funcional, psíquico y social para
establecer planes de prevención, tratamiento y rehabilitación de este grupo de
pacientes.
Se viene utilizando desde
los años 40 con el propósito de prevenir la enfermedad, limitar el daño, evitar
la dependencia y mejorar la calidad de vida del adulto mayor.
Su aplicación y beneficios se
han validado en el primer nivel de atención, servicios hospitalarios y cuidados
domiciliarios, con lo que se ha logrado mejorar la funcionalidad, disminución
de la hospitalización, abatimiento de la polifarmacia y disminución de la
mortalidad.
Como herramienta clínica,
requiere de un cuidadoso interrogatorio directo e indirecto, así como de la
aplicación de escalas de uso universal por lo que es viable y factible su
implementación con los recursos disponibles en las unidades de medicina
familiar, previa capacitación del médico y de la enfermera en los ámbitos
gerontológico y geriátrico correspondientes al 1er nivel de atención.
En la siguiente tabla se muestra una estimación en términos absolutos del número de pacientes adultos mayores que potencialmente demandarían atención en un consultorio de medicina familiar.
|
Actividades Básicas de la Vida Diaria
|
|
Actividades Instrumentales de la Vida
Diaria
|
||||
|
Población
|
Mínimo
|
Máximo
|
Población
|
Mínimo
|
Máximo
|
|
|
Población Adscrita a MF
|
2400
|
3000
|
Población Adscrita a MF
|
2400
|
3000
|
|
|
Población AM > 60 años (16%)
|
384
|
480
|
Población AM > 60 años (16%)
|
384
|
480
|
|
|
Pacientes funcionales (76 %)
|
292
|
365
|
Pacientes funcionales (77 %)
|
296
|
370
|
|
|
Pacientes con dependencia Funcional (24%) *
|
92
|
115
|
Pacientes con dependencia Funcional (23%) *
|
88
|
110
|
|
|
Dependencia Leve
|
55
|
69
|
Dependencia leve
|
39
|
49
|
|
|
Dependencia Moderada
|
16
|
20
|
|
|
|
|
|
Dependencia severa
|
21
|
26
|
Dependencia severa
|
49
|
61
|
|
*Barrantes – Monge M y cols. Salud Publica Mex 2007;49 supl 4:S459-S466.
Por otra parte, es de
esperarse que cada consultorio de medicina familiar al menos refiera entre 50 y
100 pacientes (Dependencia leve – severa), al 2º nivel de atención para
valoración de los servicios de Geriatría o Medicina Interna, por lo que se
deben de tomar las medidas pertinentes para dar respuesta a este volumen de pacientes.
De hecho, la aplicación de criterios de referencia será fundamental para
organizar y atender con oportunidad a los adultos mayores en el área
hospitalaria.
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